Un equipo que viene del trabajo cotidiano en clubes de barrio, programas de mentoría y articulación con escuelas de San Juan y otras provincias. Acá contamos de dónde venimos y con qué criterios elegimos cada tema que publicamos.
Lo que sigue no es un resumen de logros. Es el orden en que fuimos construyendo el trabajo con clubes de barrio, escuelas y programas de mentoría en San Juan y otras provincias. Cada etapa dejó algo concreto: un grupo de formadores capacitados, un torneo que se sostuvo, un pibe que volvió a la escuela.
Las fechas marcan cuándo empezó cada frente de trabajo, no cuándo terminó. Varias siguen abiertas y se cruzan entre sí.
Recorrimos siete clubes de barrio para entender cómo organizaban las categorías formativas, quién sostenía la logística y qué faltaba en materia de acompañamiento a las familias. El resultado fue un cuaderno de campo que todavía usamos como base para armar capacitaciones.
Empezamos a trabajar con docentes de primaria y secundaria sobre cómo compatibilizar entrenamientos y horarios escolares. Se acordaron planillas compartidas de asistencia y criterios comunes de derivación cuando un chico faltaba demasiado.
Con las canchas cerradas, el programa se sostuvo por teléfono y visitas domiciliarias. Fue el período en que el rol del mentor se separó definitivamente del apoyo escolar: acompañar trámites, ordenar rutinas y sostener el vínculo cuando no había partido.
Ocho instituciones, cuatro categorías por edad, un reglamento acordado entre todos y traslados cubiertos sin costo para las familias. La jornada dejó un protocolo ante conflictos entre delegaciones que hoy se usa en cada edición.
Armamos un registro de chicos que terminan su etapa formativa para saber qué pasa después: si siguen estudiando, si vuelven como entrenadores, si se desvinculan. Esa información cambió cómo planificamos las categorías mayores.
Abrimos este espacio para ordenar lo que fuimos aprendiendo: notas sobre formación deportiva, mentoría educativa y políticas de inclusión juvenil. La idea es que otros clubes y escuelas puedan usar el material sin pedir permiso.